miércoles, 19 de febrero de 2014

Y de repente, Naturaleza y Turismo Rural en España



¡Buenos días! Por aquí, luce un sol esplendido con un cielo azul intenso, típico del invierno, y por tanto con su correspondiente frio, pero las noticias de esta semana, calientan los pensamientos, haciéndonos preguntar qué está pasando de repente en el turismo rural y de naturaleza, en España.
Si uno leyese muchas de las noticias, que también recogemos en nuestra publicación Naturalae, parece que el turismo se está reorientando del tradicional sol y playa al turismo de naturaleza.
Parece incluso que se ha descubierto (Febrero del año 2014) que la naturaleza, es un valor clave en el diseño de producto y promoción del turismo rural, aunque se confunde con el segmento del ecoturismo, pero no es tan grave, ¿verdad?
Ayer estuve en una conferencia de prensa donde se presentaba FIO, la feria internacional de turismo ornitológico, en el parque nacional de Monfragüe, donde no se escatimo en posicionar el territorio español y el de Extremadura, como los sitios de mayor biodiversidad de Europa y mas en el tema de aves, compitiendo en número de especies autóctonas y endémicas, como si fuese a veces una carrera el que ganara quien mas especies raras tenga.
No obstante, me gusto escuchar algunos datos -cualitativos obviamente- donde se hablo del segmento (supersegmento) del ecoturismo, y dentro de este, del turismo ornitológico y haciendo la hipersegmentacion, pues se señala el turismo para ornitólogos aficionados (llamémoslo científico o mas bien coleccionista), pero se dejo claro que este ultimo seria el 10%, del total del segmento, que podría equivaler a un 15 % del turismo de naturaleza, como mercado turístico.
Es curioso o me sorprende todavía que en esos datos se sobrevalore un hipersegmento, sobre el resto del turismo de naturaleza, salvo por su facilidad de avistamiento (a veces) que dependerá de lo que el turista quiera invertir en tiempo y dinero.
Lo cierto es que el turismo de naturaleza tiene un desarrollo de producto y experiencia de un 2 o 3  sobre 10, en una escala de potencialidad, pero mas aun, mi preocupación es la fragilidad o vulnerabilidad del recurso natural. Algo que todavía no se sabe manejar adecuadamente, ya que hablamos de un mercado potencial muy grande y una oferta global poco preparada, al menos como destinos.
También, me ha llamado la atención que esta semana, se hable y hablara bastante sobre la correlación y valor añadido de la naturaleza,  como parte de la oferta turística rural, como se aprecia en el V Congreso de Turismo Rural de Navarra, en el que el ecoturismo y turismo de naturaleza, ocupa el puesto de honor o como según leo hoy, el recién sacado Plan Integral del Turismo Rural 2014, del Gobierno de España, en el que sin duda, el tema de turismo de naturaleza y ecoturismo, se le da un gran protagonismo y se le correlaciona directamente con el turismo rural.
No me atrevo a criticarlo, porque todavía no me ha llegado a mis manos, pero si es cierto afirmar, que este descubrimiento necesario, llega con años o más de una década de retraso.
Aunque admito, que este repentino interés del sector turístico por la naturaleza y las áreas naturales protegidas, me hace pensar que se persigue un cambio en las normativas, para hacerlas mas asequibles a negocios basados en el medio natural, por empresarios que puede no estén tan concienciados del autentico valor del Patrimonio Natural.
Lo cierto es, que este tema de naturaleza y turismo, se está moviendo fuerte y rápido y convendría analizar bien los modelos de gestión, para lograr un desarrollo sostenible y competitivo.

Aguardo su reacción y comentarios.
Un Cordial saludo,

Arturo Crosby
Editor


lunes, 10 de febrero de 2014

Resorts turísticos que apuestan por lo verde



Posiblemente para muchos, considerados mas puritanos o estrictos “eco” y no como algún amigo, que los llama eco-talibanes, no aceptan que los resorts o completos turísticos, tanto de playa como de montaña, puedan ser catalogados como verdes o mas aun, de turismo de naturaleza, entendiendo este atrevimiento como un lavado de imagen (green washing) para llegar mejor al turismo internacional y en concreto de los países emisores con expectativas mas exigentes en cuanto al nivel de calidad turística y ambiental.
Pero lo cierto, es que este pensamiento supone una pérdida de oportunidad muy alta, para conseguir que la oferta turística sea cada vez más sostenible y respetuosa con su entorno natural.
Hace apenas un par de semanas que estuve visitando la estación de esquí francesa de Piau-Engaly, en los Pirineos y después de entrevistarme con su directora Blandine Vernardet, me hizo re-pensar algo que ya tenía en mente, sobre este tema.
Este centro de montaña, tiene claro su apuesta por la naturaleza y está integrando su resort, no solo en su entorno montañés (que ya lo hizo en su fase de diseño hace unas décadas, a nivel arquitectónico y urbanístico), sino también en el territorio, creando sinergias con municipios y empresarios turísticos en pro de un turismo mas sostenible, competitivo y enfocado a la naturaleza.
Esto en cierta medida, es lo que se ha denominado animación turística rural, donde se pone en valor los diferentes recursos de un territorio, en función de una gestión integral o mas bien de la creación de un destino turístico, pero como una unidad funcional y por tanto donde todos sus componentes o actores involucrados, interactúen, generando así una competitividad de todos ellos, en conjunto  y de cada uno de ellos.
Existen ya varias actuaciones ambientales, en algunas estaciones de esquí del Pirineo Frances (NP’Y), donde se promociona este concepto de mejoras ambientales y de enfoque verde, y que incluye desde la plantación y mejora de pastos autóctonos, hasta la implementación de la componente social que engloba a las diferentes comunidades locales. Aunque soy consciente que hace ya años en lagunas zonas de los Alpes ya existían programas de compatibilidad entre las propias pistas de esquí alpino y la gestión del pasto, gracias al uso no intensivo del ganado vacuno, que además de obtener una alimentación de calidad, conseguía una poda uniforme, que favorecía el fácil almacenamiento de las primeras nevadas, lo cual ahorraba una importante inversión en los centros invernales.
No obstante queda mucho por hacer y mas bien este tema es innovador, pero merece la pena recordar que muchos de los resorts o complejos turístico de montaña y del sol y playa o de la costa, islas, etc. no solo deberían ser catalogados como “verdes” sino que pueden serlo, mejorando asi la calidad turístico-ambiental de los mismos y entregando una mejor percepción y satisfacción a sus clientes.
La apuesta ambiental no implica ni la reducción de la confortabilidad y calidad turística, ni el sobre-precio del producto, sino mas bien todo lo contrario.
Un cordial saludo

Arturo Crosby
Editor